Las elecciones de enero de 1869, ¿fueron acaso una provocación bien orquestada para hacer un registro del quién es quién en España con vistas a futuras purgas? El caso es que se presentaron las más diversas candidaturas a las Cortes Constituyentes, desde carlistas a republicanos: todo el mundo apeló al espíritu cívico mostrando su disposición a probar fortuna en las urnas, aunque en privado nadie descartaba recurrir al pronunciamiento si el resultado no era favorable. Los grandes peligros de la patria y de la propiedad privada parecían conjurados.
jueves, 25 de febrero de 2010
España, una nueva historia. (88)
Las elecciones de enero de 1869, ¿fueron acaso una provocación bien orquestada para hacer un registro del quién es quién en España con vistas a futuras purgas? El caso es que se presentaron las más diversas candidaturas a las Cortes Constituyentes, desde carlistas a republicanos: todo el mundo apeló al espíritu cívico mostrando su disposición a probar fortuna en las urnas, aunque en privado nadie descartaba recurrir al pronunciamiento si el resultado no era favorable. Los grandes peligros de la patria y de la propiedad privada parecían conjurados.
España, una nueva historia. (87)
A los ojos de los poetas románticos, los liberales se convirtieron en los profetas del progreso. Por una vez la Historia había tomado un curso que prometía dignidad para España. Este era el objetivo de muchas "sociedades secretas" del momento, como los carbonarios de Díaz Morales, los comuneros de Torrijos o los anilleros de Martínez de la Rosa. Esto no es sorprendente, ya que la lucha contra el absolutismo monárquico debía ser planificada desde arriba por los más capacitados para llevarla a cabo: un recurso muy conocido desde los tiempos de la Constitución de Cádiz.
martes, 23 de febrero de 2010
España, una nueva historia. (86)
Uno de los grandes errores de Napoleón, tras su llegada a España en 1810, observó madame de Rémsuat, fue seguir creyendo que la potencia imperial que había desarrollado mantenía aún los ideales de 1789, los de un ejército de liberación. España era tan solo la vanguardia de un imperio francés que, como todos los grandes imperios universales de la historia (el Imperio Romano en primer término), aspiraba a mucho más que a la dominación militar de una vasta y heterogénea frontera estratégica. El imperio francés significaba sobre todo un predominio económico, cultural y político dentro (y a veces fuera) de esa frontera. La necesidad del bloqueo naval al Reino Unido se vio como un pretexto. Con la promulgación de su famosos código, Napoleón planteó una visión de la política exterior que, pese a su lenguaje enciclopedista, peoponía la clase de misión civilizadora universal propia de los grandes imperios, resumida en las siguientes palabras: "Atribuyo gran importancia y un gran título de gloria destruir la mendicidad". Precisamente ese credo mesiánico fue la razón última de su ruina. Napoleón no podía entender por qué oscuras razones el pobre quería seguir siéndolo, por qué amaba más su tierra que el desarrollo de esa misma tierra, por qué se aferraba a als diferencias que las costumbres aportan a los caracteres y no se unía a la libertad, la igualdad y la solidaridad universales de la bandera tricolor y La Marsellesa.
lunes, 22 de febrero de 2010
España, una nueva historia. (85)
Los acontecimientos del 2 de mayo de 1808, vale decir, la asonada del pueblo de Madrid contra el ejército francés y la ulterior represión del mariscal Murat, continúan generando el interés de los aficionados a la historia y de los historiadores profesionales en la medida en que se muestran relevantes para las preocupaciones políticas de un país en pleno debate sobre el sentido de la nación española. Personalmente, encuentro dos motivos para insistir en ellos. Uno está vinculado a mi oficio: se aprende mucho al seguir de cerca las investigaciones sobre los abundantes detalles que se van descubriendo, algunos puramente concretos, otros más llenos de significación, que permiten conocer mejor lo que sucedió en aquellas densas veinticuatro horas que comenzaron a las siete de la mañana del día 2 y terminaron al despuntar el alba del día siguiente. Otro motivo, más genérico, afecta a mi condición de ciudadano comprometido: creo posible afrontar la valoración del hecho con total libertad, ubicándolo en el cotexto de su época, atento a las sugerencias procedentes de otros territorios del saber que no sean la historia, la antropología, el arte o la psicología de masas. Fijar cómo el suceso se apoderó de la memoria social hasta convertirse en un icono del que todo el mundo habla en voz alta. Porque no cabe duda, como dijo Walter Benjamin, de que la sabiduría y los lugares comunes de una cultura son transmitidos de una generación a otra en forma de relatos fáciles de seguir.
España, una nueva historia. (84)
"Caminando por las calles, se ven todos los signos de una gran industria activa. No es posible desplazarse a ninguna parte sin escuchar los chirridos de las máquinas de hacer punto". Así hablaba de Barcelona, a finales del siglo XVIII, Arthur Young, el reformador agrario inglés, antiguo rector de Bradfiel, confidente de Samuel Johnson, cuyas impresiones de viaje dejó escritas en el monumental libro en dos volúmenes "Travels in France" (1792). A la vista de este testimonio, y de la floreciente vida cultural española del momento, al frente de la cual encontramos los nombres de Cadalso, Jovellanos, Meléndez valdés y Moratín, cabe plantear la siguiente cuestión: ¿no se exagera acaso la gravedad de la crisis política creada en España por la muerte de Carlos III y la subida al trono de su hijo Carlos IV?
España, una nueva historia. (83)

De 1789 a 1808, los españoles vivieron el torbellino desatado en Europa por la revolución francesa entre las sombras del mañana. Por doquier surgían dudas acerca de la estabilidad del régimen de los Borbones, instaurado tras la Guerra de Sucesión, un vago sentimiento de ruina, más agudo si cabe que la idea de decadencia de los siglos anteriores. No son meras pesadillas nocturnas, pese a que así las había calificado en la etapa anterior el ilustrado José Cadalso, son hechos reales que comenzaron a producirse en el país vecino, sometido a uno de los procesos de cambio más profundos y traumáticos de la historia europea
domingo, 21 de febrero de 2010
España, una nueva historia. (82)
La España de Carlos III se fundó sobre un reformismo irresistible, un movimiento de políticos ilustrados convencidos de que debían quedar atrás los tiempos de la superstición y de las pasiones ignorantes para abrirse a un futuro prometedor que ya no era un sueño ni una vana ilusión, sino que estaba al alcance del pueblo español. Indicativo de esta confianza en el ámbito de la acción política, del pensamiento y de la creación artística es el hecho de que la sociedad empezara a tratarse de forma abstracta, en términos de verdades y principios fundamentales, inspirados en parte por éxito del uso del lenguaje de la filosofía natural procedente de Francia, que originaría la figura del "afrancesado", pesonaje crucial en esa época.
sábado, 20 de febrero de 2010
España, una nueva historia. (81)
El gobierno de Felipe V diseñó una Nueva Planta y enseguida se encontró con el melodrama político y cultural que significaba organizar el país conforme a sus principios. De entrada, en 1715, la situación de España era muy difícil; aislada en un rincón de Europa, rodeada de poderosos vecinos (Inglaterra, Francia, Holanda, Austria) a los que debía combatir si deseaba mantener vivo su imperio de ultramar, asediada por una pugna ideológica con los partidarios de los Habsburgo por la legitimidad de la dinastía de los Borbones, debía enfrentarse con un difícil dilema. ¿Se había cuarteado la herencia de los siglos al inicio de su nueva andadura histórica tras Utrecht y Radstadt solo para convertirse en una copia en tono menor de la monarquía de carlos II?
España, una nueva historia. (80)
En una época apolítica como la actual hay mucho que decir de los políticos que piensan y hablan del 11 de septiembre de 1714 en términos de reivindicación nacional: después de todo, el discurso oficial liga la suerte económica del país y por lo tanto las oportunidades y los intereses vitales de la ciudadanía a la firmeza en las convicciones que crearon ese lugar de la memoria. Pero eso es solo como las cosas son ahora. No han sido siempre así, y puede que no sean así en un futuro. Es la educación de los dirigentes en una determinada manera de entender la historia lo que lo ha hecho posible. Eso no impide que alguien pueda hacerse la pregunta ¿por qué el entusiasmo de los defensores de la ciudad de Barcelona en 1714 tiene que ser necesariamente un lugar de la memoria catalana?
viernes, 19 de febrero de 2010
Patryk Krzystof Romanowicz

Patryk Krzystof Romanowicz es un polaco que ha sido detenido 93 veces, 66 en el último año. Lástima que no tenga la foto, porque si eres de Barcelona hay bastantes posibilidades de que te atraque, muchas de que le detengan y todas las posibilidades del mundo de que en minutos vuelva a estar en la calle.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)