martes, 12 de julio de 2011

viernes, 8 de julio de 2011

El caso "Pretoria" en L´Hospitalet de Llobregat.

Noticia publicada en El Periódico de Catalunya.


El bloque de Amadeu Torner, 39, en la plaza de Europa de L'Hospitalet, era la ilusión de la vida de 60 familias, en su mayoría muy jóvenes, que ganaron el sorteo de la primera promoción protegida de la zona. Al saberse afortunados, gritaron, lloraron de emoción y hasta se echaron al suelo. Hoy, cinco años después, su sueño se ha convertido en pesadilla. Los párkings se inundan, los suelos fueron mal instalados y muchos pisos tienen filtraciones y corrientes de aire porque la fachada, según todos los indicios, está mal construida. Pagan unos 150 euros al mes en derramas y ya han gastado 90.000 euros en desperfectos en apenas año y medio. También han tenido problemas con el agua y la electricidad porque las tuberías y las placas solares fueron mal instaladas.
Los bomberos han hecho un informe en el que advierten del incumplimiento de medidas de seguridad básicas y, por si fuera poco, el ayuntamiento todavía no ha otorgado el permiso de primera ocupación pese a que en el bloque viven vecinos desde hace más de un año.

El problemático inmueble fue promovido por la Confederació d'Associació Veïnals de Catalunya (Confavc) en unos terrenos cedidos por el ayuntamiento y construido por la empresa Proinosa (ahora Altiare), investigada por la Audiencia Nacional por el caso de corrupción de la operación Pretoria. «La fachada está mal hecha y hemos tenido corrientes de aire que entran hasta por los enchufes. Si ponías una vela cerca del enchufe, se apagaba. Pero lo más grave es que el bloque no está sectorizado y si hay un incendio en las plantas de abajo, el humo llegaría de inmediato a todas las viviendas», explica Noelia Jiménez, vecina del bloque.

DEMANDA JUDICIAL / Los propietarios han decidido ir a juicio para denunciar todas las irregularidades de construcción que incluyen, según cuentan, la instalación de materiales mucho más baratos que los que constaban en el proyecto ejecutivo. Productos de calidad fueron sustituidos por opciones más baratas, según los vecinos, que sospechan que hay un caso de corrupción detrás de la promoción. Por ello han encargado un informe a un perito judicial que evalúa todos desperfectos e irregularidades para ir a juicio.

«Habrá que hacer un gasto millonario, porque lo más probable es que se tenga que instalar la fachada de nuevo y eso puede suponer el realojo de todos los vecinos mientras dura la obra», explica David Fernández, otro de los vecinos.

Tras las quejas de los propietarios, la Confavc decidió expulsar a todos los vecinos de la cooperativa vecinal. La entidad declinó ofrecer a este diario su versión acerca de las irregularidades denunciadas.

«El parquet parecía una pista de skate. La constructora lo instaló sin haber dejado secar el cemento. Luego lo levantaron y colocaron durante varios días muchos calefactores de gas para secarlo. Mientras tanto, había que dormir fuera», cuenta José Gómez. «Si pudiéramos recuperar el dinero, nos iríamos a cualquier lugar. Aquí nunca sabes cuándo te puedes quedar sin agua, sin ascensor o cuánto pagarás en la próxima derrama», añade Iñaki Tedó.

lunes, 4 de julio de 2011

El empresario de BCN desconfía de los políticos.

Entrevista en El Periódico de Catalunya a Cristian Segura, ganador del Premi Josep Pla.
-Ha dicho que el empresario Conill es un superviviente.
-Es un cabrón pero entrañable, un pobre hombre. Sus miserias las compartimos todos. Debe salvar la empresa familiar centenaria y sobrevivir y la crisis profesional le lleva a cuestionarse a sí mismo, su pasado, de dónde viene, qué prejuicios tiene. La novela es entretenida pero lo que pretendo es que el lector reflexione sobre cómo está cambiando la sociedad.

-¿Retratando a la alta burguesía de la que usted proviene?

-Hablo de la burguesía barcelonesa de hoy, que sirve para entender cómo es la sociedad catalana en este momento de cambio global. La comparo con la del extranjero, del centro y norte de Europa, donde tiene un nivel cultural altísimo y cree en el bien público. Aquí fue así a principios del siglo XX con la Lliga y luego políticamente se pervirtió. Yo vengo de esta sociedad y los empresarios barceloneses desconfían de los políticos. Los ven como un mal inevitable. Su patria es la empresa. Primero es la familia y luego el bien público y la sociedad.

-¿Es como un Auca del senyor Esteve del siglo XXI?

-Tiene paralelismos evidentes pero hay mucha influencia de la cultura americana. Tiene momentos punks, histriónicos, que ni Rusiñol, ni Josep Maria de Sagarra con su Vida privada, mi otro referente, habrían usado. También los tiene con American beauty, que trata de las miserias de la clase media, que tiene las necesidades cubiertas y no sabe cómo perder el tiempo, y La escopeta nacional, de Berlanga, que retrata el servilismo catalán, algo que no critico porque es bueno para hacer negocio.

-Dice que hay instituciones que se reconocerán en el libro. ¿Cuáles?

-Las principales de este país. Creo que traerá polémica porque cargo contra todo el mundo. Esta novela es una prueba para saber si Catalunya tiene espíritu autocrítico. El éxito del televisivo Polonia prueba que sí. Quienes se verán más afectados por suerte no leen en catalán...

jueves, 30 de junio de 2011

martes, 14 de junio de 2011

Reformar es más caro en L´Hospitalet de Llobregat


Alguien podría pensar que vivir en L´Hospitalet es más barato que en Barcelona, pero no es así. En este blog he explicado por ejemplo que es más caro morirse, que es más caro pedir una plaza de aparcamiento para minusválidos... O como el hecho que he vivido hoy.
La próxima semana empiezo en mi domicilio la reforma de la cocina, por eso he pedido al Ayuntamiento de mi ciudad lo que se llama "assabentat d´obres". Un permiso que en Barcelona se puede pedir por internet y es gratuito y que para conseguir en L´Hospitalet de Llobregat hay que trasladarse personalmente hasta el "Àrea d´urbanisme i obres" y pagar 26,52 euros. 3 horas de tiempo, organizarse el trabajo ya que sólo atienden por las mañanas y casi 5.000 pesetas. Aunque sea más caro que Barcelona no pienso mudarme de la ciudad que amo pero eso sí, procuraré mudar del Ayuntamiento de mi ciudad a los que nos hacen la vida más cara.

domingo, 29 de mayo de 2011

Dificultades para hacer deporte en L´Hospitalet de Llobregat

La carta de un lector hospitalense publicada El Periódico de Catalunya.

La semana pasada fui a inscribirme al polideportivo municipal Sanfeliu, de L'Hospitalet de Llobregat. Me digitalizaron la huella digital y me dijeron que necesitaría el DNI y la libreta de ahorros donde me harían la domiciliación bancaria mensual, salvo el primer pago, que se haría a través de Servicaixa. Carai. ¿Dónde quedan aquellos tiempos en los que dabas tus datos, pagabas y ya? Este debe de ser otro ejemplo de modernización burocrática a que nos tienen tan acostumbrados últimamente. Además, me dijeron que precisaban un certificado médico que, o me lo hacían allí pagando 19 euros, me salía gratis si tenía un conocido en el centro o me lo podía hacer el médico de cabecera. Fui a la médica de cabecera, que me hizo otro certificado que acredita que soy apto para la práctica del deporte. Pero no me fue aceptado por el polideportivo, que me invitó a pagar los 19 euros. Pedí una hoja de reclamaciones y me han querido colar un tríptico interno del centro titulado `Hoja de propuestas y sugerencias¿, sin ninguna validez administrativa. Les dije que no me tomaran el pelo y que me dieran el documento oficial que emite la Agència Catalana de Consum. Costó, pero accedieron. Si estas dificultades para admitir un certificado médico oficial las presentara un gimnasio privado, no me sorprendería, pero que esto lo haga una dependencia municipal da una impresión de usura y de robo muy desagradable.


Ramon Gausachs Calvet
L´Hospitalet de Llobregat

sábado, 14 de mayo de 2011

sábado, 30 de abril de 2011

Excursión ilegal.

Interesante artículo de Isabel Coixet publicado en El Dominical.




7 de la tarde. Sábado. Me llama un amigo al teléfono venía de Zaragoza, donde acababa de tocar con su grupo, y se dirigían en autocar a Milán a otra actuación. Se habían parado en Barcelona para ir a una farmacia porque uno de los del grupo sufría de dolor de muelas y para comprar algo de comida, y les había parado la Guardia Urbana en al rotonda que hay al lado de Drassanes. La patrulla no hablaba inglés, la banda no hablaba español y nadie entendía por qué la policía les había parado y se había llevado la documentación del autocar.
Salí zumbando hacia el lugar de autos. Cuando llegué estaban los doce del grupo, mi amigo, el otro conductor y el mánager, desconcertados, esperando a Godot. Todos los papeles estaban en regla, llevaban dos conductores, el kilometraje del flamante autocar estaba en orden, ni siquiera tenían una botella de cerveza en el vehículo. No entendían por qué les habían parado.
Al cabo de unos minutos volvió la patrulla y le preguté a uno de los agentes qué estaba pasando. Al parecer, les habían parado al azar, estaban haciendo un "control rutinario" que hacen a todos los autocares que se paran en Barcelona y, si, todo estaba en regla menos un pequeño detalle: que en la hoja de ruta del autocar ponía que iba de Zaragoza a Milán, pero no especificaba la parada en Barcelona. "¿Me está usted diciendo que esta gente no puede pararse a comprar un analgésico o unos bocadillos de jamón?". "Si no lo pone el papel, no, porque lo consideramos una excursión ilegal. Oiga, y si quieren irse de aquí, tienen que ir a la comisaría A97 de la Zona Franca y pagar una multa de 201 euros en metálico, no se aceptan tarjetas. Aquí tienen los papeles y dígaselo a éstos, que se han puesto muy nerviosos y me han faltado el respeto". Con calma, intento explicarle que si se han puesto nerviosos es debido a que no hablan español y a que no entendían por qué les habían parado. "Usted se lo explica. Nosotros nos vamos, aquí tiene el papel". Así que ahora me quedaba la papeleta de explicarles que tenían que pagar 201 euros por haber parado en Barcelona. No lo entendían.
Tampoco lo entendía yo. Pero les acompañé a la comisaría en un taxi. Allí volví a preguntar cómo era posible que tuvieran que pagar una multa por algo perfectamente natural. Me volvieron a soltar el rollo. "¿Y cómo es que tiene que ser en metálico?" "Porque estamos en fin de semana." "Ahí perdí la paciencia." "¿No se da cuenta de que esta gente está pensando que esto es un soborno? ¿Que sólo en países tipo México pasan estas cosas?" Opté por callarme porque mi amigo tenía que volver a la ruta: ya habían perdido tres horas con todo esto.
Pagaron la multa: Les devolvieron los papeles. Me sentí avergonzada de vivir en una ciudad donde no sólo se roba a mansalva a los extranjeros en la Rambla. Despedí a mi amigo, le dije que lo sentía. Me dijo que no me preocupara, que hay corrupción en todas partes. Unos días antes le habría dicho que se equivocaba. Por cierto, compren el disco de mi amigo: Tim Robbins ans the Rogues Gallery Band. Es magnífico.

viernes, 29 de abril de 2011

El ayuntamiento de L´Hospitalet se pone las botas a nuestra costa

Noticia publicada en ABC.


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Chuletones de buey de 42 euros, lubina de 32 euros, vinos de 30 euros... Los miembros del equipo de Gobierno del Ayuntamiento de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) —formado por PSC e ICV— no reparan en gastos en sus comidas de trabajo, según se desprende del estudio de la cuenta general del Consistorio correspondiente a 2009, en la que se concretan los ágapes celebrados a cuenta del erario municipal y que, según el portavoz del grupo municipal del PP, Juan Carlos del Río, «no es ético» pues, recuerda, desde que comenzó la crisis económica en 2007, en L'Hospitalet hay 11.258 parados más.

En la citada cuenta aparecen los gastos de una comida celebrada el 23 de abril de 209 en el restaurante Txalaporta, en la que se pidieron chuletones de buey a 42,50 euros; lubina de 32,72 euros; un plato de bacalao de 26 euros; jamón de bellota de 24 euros; mariscos de 24 euros, espalda de cabrito de 21, vino Santa Cruz de Artazu de 30 euros o un Musa de 23 euros.
Chupitos y licores
A lo largo de ese año hubo más ágapes a costa del presupuesto municipal con vino Carmelo Rodero Crianza de 30,25 euros, suprema de lubina de 29,75, merluza a 27 euros o ensaladas de 20 euros. Todo ello regado con cava, chupitos y licores. Los populares han reclamado en diversas ocasiones que se limite el gasto en comidas a 20 euros por comensal y, en el caso de superar esa cantidad, que el concejal pague la diferencia de su bolsillo.
ABC ya se hizo eco en septiembre de 2009 de la tendencia del Consistorio a celebrar comidas de trabajo a base de langosta o cava, práctica que, en 2008, supuso un gasto total de 60.141 euros. Como se ve, el Gobierno municipal no ha rectificado del todo.
En esa cuenta general aparece también los gastos en telefonía móvil de los concejales y de la alcaldesa de L'Hospitalet, la socialista Núria Marín. Algunos portavoces pasaron facturas por valor de 3.000 euros al año, más que la propia Marín, cuyas llamadas costaron 1.971,73 euros.
Autobombo
Pero una de las partidas que más contribuye a disparar los gastos municipales es el correspondiente a publicidad y propaganda, que en 2009 supusieron un coste de 471.824,13 euros, es decir, 1.292,66 euros al día, cifras que el concejal popular califica de «arbitrario, desmesurado y supérfluo». Esa labor de autobombo pasa por gastos en fotografía que, durante el citado ejercicio, ascendieron a 74.689,83 euros. El Ayuntamiento contrató incluso a un fotógrafo externo para que cubriese el viaje a Mauritania de la Caravana Solidaria de noviembre de 2009 en la que fueron secuestrados tres cooperantes. Se le pagaron 1.500 euros. Una de las campañas estrella del Consistorio denominada 100x100 L'Hospitalet también ha incrementado esos gastos de propaganda. Se sabe que sólo el diseño del logo costó 11.948 euros.


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Os pongo una foto de la alcaldesa y el ex-alcalde tomando un refresco humildemente. Este es el tipo de fotos que divulgan.... de las bacanales que se pegan a nuestra costa,ni rastro.

miércoles, 20 de abril de 2011

Progresista


Yo creo que el mundo va poco a poco mejorando y llegará un día en que acabe la esclavitud y ya no se trate a ningún ser humano, sea cual fuere su raza, como simple mercancía. Ya ves, soy progresista. Los antiguos suponían que el hombre va del bien al mal pero nosotros, los progresistas, preferimos creer que marcha del mal al bien. Tú, que eres más joven, podrás comprobar cuando llegues a mi edad quién tiene razón.


FERNANDO SAVATER, El Gran Laberinto